martes, 1 de agosto de 2017

¡ÑÓO…QUE SUCIO ESTÁ!... ¿Y SE LIMPIA TRAZANDO POLÍTICAS? por Pedro Acosta (Nikka)

¡ Ñó.... Arleen, que sucio está !
La “revolucionaria” Mesa Redonda del pasado 28 de junio, trató sobre la higiene de los alimentos y las normas que rigen la manipulación de estos. Existen más de doscientas. Deben constituir un serio problema para los elaboradores el velar por no violar ninguna. Pero, ¿tantas?… ¿para qué?... si solo  sesenta de ellas son de cumplimiento obligatorio.
El Ministerio de Salud podrá tener miles de normativas higiénico-sanitarias, pero sólo los cuentapropistas las cumplen a cabalidad, pues ellos  dedican los recursos necesarios para hacerlo y es a ellos a quiénes en realidad les interesa que su negocio esté limpio y agradable. Las condiciones de los establecimientos estatales dejan mucho que desear.
No obstante las palabras de la conductora, Arleen Rodríguez,  nos reconfortan. Arleen expresó: “El estado cubano está consciente de toda la problemática que presenta este  sector. Por ello traza políticas para sacar adelante esta situación”.
Menos mal, problema resuelto: ¡carajo el gobierno está trazando políticas! 
La conductora ya no pifia. Ya no se arriesga a criticar al gobierno porque aprendió la lección en los años noventa cuando se atrevió, pensando que tal vez  era su amiga, a criticar veladamente a Fidel por el aumento de las tarifas eléctricas y este  la “”paró en seco” y caray, había una “cámara indiscreta”.
En esta ocasión minimizó los criterios negativos que manifestó la población al respecto de la higiene cuando dijo: "algunos". En realidad fueron todos los entrevistados los que se quejaron, y estoy seguro que censuraron las críticas más fuertes. 
Es sabido que la higiene, en la mayoría de las fábricas de producción de alimentos, desde los años ochenta,  presentaba condiciones higiénico-sanitarias muy lamentables.  Con una infraestructura muy deteriorada por falta de reparación,  una tecnología muy atrasada que no se actualizaba, y más de cuarenta años de explotación sin un mantenimiento bien planeado que más bien era correctivo, o sea, se dedicaba a echar a andar algo cuando se descomponía, como se pudiera.
A finales de esa década me tocó dirigir la más grande refinería de aceites comestibles de Cuba y las ocho llaves de llenado de las latas de cinco galones lucían en su bronce fecha de producción de los años 1926 -1927. Existían gracias a la inventiva y al ingenio de los técnicos mecánicos y  de los electricistas cubanos. 
Esa refinería, al igual que el resto de las otras tres con que contaba la empresa, presentaba un estado lastimoso y requería un reacondicionamiento general que jamas  se le dio. La fábrica de refrescos ubicada en la calle Domínguez, en el Cerro (que antes era la embotelladora de “Materva”), era otro formidable ejemplo de la pésima  higiene y la falta de limpieza que existía en la mayoría de los centros de producción de alimentos y bebidas en toda Cuba.                                             
Y… caramba Arleen, lúcete usando otras tácticas para defender lo indefendible.
Este gobierno y en especial el partido, que se precia de estar estrechamente vinculado con “su pueblo”, siempre han estado más que conscientes de todos los problemas que afectan la vida del país.
El pueblo está atragantado y asqueado  de tanto trazado de políticas del régimen. Llevan sesenta años delineando políticas y planes que nunca funcionan y lo que han logrado es que todo vaya de mal en peor. Esa ha sido la tela de araña mejor hilada que haya existido en la historia. Es infinita, inagotable y de fácil reciclaje.
Se sabe que todas son tácticas para mantenerse en el poder hasta el fin de sus días. Pero ya esas artimañas, aunque la gente no las critique ni diga nada al respecto, no engañan a nadie.

Ni siquiera a ustedes ¡alabarderos del gobierno!

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