jueves, 23 de noviembre de 2017

¿DIA DE DAR GRACIAS? ¿GRACIAS DE QUÉ? ¿Y QUÉ COMEMOS? por Jorge Ros.

Vamos a Celebrar el Día de Acción de Gracias
Hoy se celebra en Estados Unidos el día de Acción de Gracias, una fiesta muy importante, quizás la más importante en Estados Unidos junto a la celebración de la independencia. La primera festividad de Thanksgiving se celebró en octubre de 1621 al terminar la recolección de la primera cosecha. Fue un fiestón que se prolongó por tres días.

Pero fue una joven mujer, Sarah Joseph Hale, periodista y editora de una revista llamada “Godey’s Lady Book”, orientada a las mujeres en la época colonial, la que, tras una fuerte campaña y numerosas dirigidas a cinco presidentes, quien logró convencer a Abraham Lincoln para que apoyara la legislación necesaria para que la festividad quedara institucionalizada. Así en 1863, nace la Fiesta Nacional de Thanksgiving o Día de Acción de Gracias que celebramos cada año el cuarto Jueves de Noviembre.

También se le acredita a la Sra. Hale, el que comer Pavo sea lo típico de esa celebración. Ella enfatizó en asar un pavo y eventualmente se convirtió en la norma de la celebración. Evidentemente a la Sra. Hale no le gustaba la carne de puerco, y por eso, a muchos cubanos les hubiera gustado celebrar el día de Acción de Gracias, asando un lechón. En muchas casas cubanas, el Lechón y el Pavo comparten la mesa de Thanksgiving, sin que falten el Arroz con frijoles o “Moros con Cristianos”, y hasta la yuca con Mojo, aparte de la tradicional Salsa de Arándanos, el Maíz asado y el Pudding o Pie de calabaza. Decenas de recetas existen para rellenar el Pavo, lo que se conoce como stuffing, incluyendo uno, inventado por un cubano, que lo rellena con “Moros con Cristianos”.

Aparte, Thanksgiving se considera el inicio oficial de la temporada navideña. Se tiene el tradicional desfile de la Tienda Macy’s que ha servido hasta para hacer películas. El día siguiente a Thanksgiving se conoce como “Viernes Negro” o “Black Friday” donde el comercio se llena de ofertas y atractivos descuentos para atraer clientes. Ese es el día de mayor volumen de ventas comerciales en todo el año, y para muchas empresas, las ventas del “Black Friday” determinan si tendrán o no utilidades en el año.

Thanksgiving es una fiesta nacional y en esa semana millones de personas viajan a los largo y ancho de Estados Unidos para celebrar la cena con su familia y poder dar gracias, pero ¿Dar gracias a quien o para qué? Desde luego los cristianos, practicantes o no practicantes, le dan gracias a Dios. Lo mismo hacen los judíos. De hecho, para todos los que creen en un Dios, independiente de su religión, Dios es el número uno en la lista.

Junto a Dios se dan gracias a todos aquellos que influyeron en nosotros para las cosas buenas del último año. A papá y mamá, estén vivos o muertos, por sus enseñanzas y ejemplo. A hermanos, hijos, amigos y hasta a extraños que influyeron en nosotros durante toda o parte del año y poder estar cenando esa noche. Los no creyentes, también dan gracias. Es una festividad única que trasciende la política, la religión y es una celebración a la vida.

Los norteamericanos, independientemente de su filiación política, darán gracias porque ha terminado un año, tienen trabajo, tienen salud y la mayoría de los enfermos están siendo atendidos, porque compraron una nueva casa, un nuevo auto, o porque la familia se enriqueció con la llegada de nuevos bebés, porque alguien ingresó o terminó en la universidad y porque en medio de todos los problemas el país sigue adelante o porque sienten una economía fuerte.

Todo lo que vemos bueno es pretexto para celebrar y brindar.

En toda cena, el anfitrión o un orador designado debe ser quien, antes de la cena, dirija unas palabras para dar gracias, aunque a veces se invita a varias personas. Y es muy bonito e interesante cuando se invita a algunos niños para que también ellos den gracias. Thanksgiving es una celebración única.

Pero, ¿Qué celebramos los cubanos?

A pesar de nuestra odisea tenemos mucho porque dar gracias. Los que estamos en Estados Unidos, aparte de las mismas razones que tienen los norteamericanos para celebrar, celebramos que, aunque la dictadura cubana ya dura 58 años, nosotros estamos en un país libre, donde hemos sido bien recibidos y donde muchos de nuestros hijos y nietos han nacido. Podemos dar gracias por la esperanza de que el sufrimiento del pueblo cubano termine pronto. Podemos dar gracias porque hay líderes, organizaciones y movimientos que dentro y fuera de Cuba siguen luchando por lograr un cambio en Cuba.

Por supuesto, no podemos dar gracias por todo lo que quisiéramos, pero yo invito a que esta celebración nos sirva para seguir adelante buscando una reconciliación entre los cubanos y para seguir apoyando a aquellos que luchan y que requieren de nuestro apoyo para que un día podamos dar gracias porque Cuba es libre.

Yo aprovecho esta columna para dar gracias a Dios y a mis tres hijos que adoro: Soly María, Ana Laura y Jorge Luis. A mis yernos Francisco, Benjamín y Verónica que ya son también hijos míos y a quienes agradezco que quieran mucho a mis hijos y que me quieran a mí. A mis nietos comenzando por la mayor “Moca”, a mi champion “Ani”, a mi futbolista “Bubu”, a mi voleibolista “Bibi”, y a los que hoy viven lejos en Boston: “Puli” preciosa, mi “Tito” y la consentida de todos “Cata”, sin olvidar que en poco más de dos meses, nacerá mi octavo nieto un varón.

Doy gracias por haber podido reunirme con amigos, tíos y primos muchos de los cuales hacía décadas que no veía y a quienes quiero mucho, en particular por mi tía Anita, mi prima Magdalena y mi primo Juan Carlos.

Doy gracias por mis amigos, por mis compañeros de lucha que dentro y fuera de Cuba aportan su esfuerzo y su talento para buscar lograr nuestro sueño de libertad y no quiero dejar de mencionar a José Manuel Presol. Iliana Hernández, Pedro Acosta, Alexei Gámez, Joanna Columbié, Gretther Yedra y como olvidar a Karla María Pérez González que después del acoso y las injusticias que sufrió en Cuba, hoy está continuando sus estudios en Costa Rica. Hay muchas personas más pero no puedo mencionarlos a todos.

Tengo que incluir a mi guía, pastor y amigo, el padre Alberto Cutié y su esposa Ruhama y, por supuesto, dar gracias a todos los que me leen en las redes sociales, mis ciberamigos que se encuentran en el mundo entero, porque tengo buenos amigos en Estados Unidos, Europa, México, Guatemala, Venezuela, Colombia, etc., que me motivan a seguir adelante con mis artículos y mi lucha.


A todos, coman lo que coman, les deseo un Feliz Día de Acción de Gracias.

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