Mostrando las entradas con la etiqueta escasez. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta escasez. Mostrar todas las entradas

lunes, 4 de septiembre de 2017

VENEZUELA: SE IMPUSO EL TOTALITARISMO Y EL MUNDO CALLA.

El éxodo venezolano se ha disparado. Algunos países ahora requieren visa.
Por varios meses el mundo fue testigo del valiente y heroico enfrentamiento del pueblo venezolano, contra la dictadura que el gobierno chavista de Maduro estaba imponiendo. Marchas multitudinarias que mostraban a un pueblo decidido a no permitir la consolidación del castrismo bolivariano.

Pero se eligió la inconstitucional Asamblea Constituyente que rápidamente usurpó las funciones de la Asamblea Nacional que había sido electa democráticamente. El gobierno comenzó a actuar contra los opositores, muchos de los cuales fueron detenidos mientras otros tuvieron que huir de Venezuela y exiliarse en países vecinos.

La Asamblea Nacional que el gobierno había estado controlando arbitrariamente fue finalmente desplazada y en su sede se instaló a la llamada Asamblea Constituyente, a la que de hecho convirtieron en la nueva Asamblea Nacional.

Se programaron las elecciones regionales, las cuales provocaron una división en la oposición por diferencias sobre si se debía participar o no. La oposición comenzó a resquebrajarse como quería el gobierno, que determinó que los candidatos que presentara la oposición para participar, tenían que ser previamente aprobados, mientras muchos políticos de la oposición eran inhabilitados políticamente, o sea, no podrían participar como candidatos en ninguna elección.

Al mismo tiempo, a muchos políticos y a funcionarios “disidentes” se les prohibió abandonar el país, aunque algunos lograron escapar para no ser detenidos como fue el caso de la fiscal general de Venezuela Luisa Ortega Díaz quien valientemente denunció las violaciones que el gobierno de Maduro realizaba, hasta que fue destituida y perseguida hasta que logró huir a Colombia junto a su esposo Germán Ferrer, quien fue destituido como diputado del chavismo.

Había división en la oposición, pero también había división en el chavismo y muchos chavistas abandonaban al gobierno y se pasaban a la oposición. Si Venezuela llevaba meses en un caos político, ahora era un súper caos. Pero el gobierno de Maduro ejerció la represión totalitaria, decretó que se aplicarían condenas de largos años a los opositores que protestaran pacíficamente, y se equipara el disentir con ser traidores a la patria. Gobierno Bolivariano y Patria se hicieron sinónimos.

Venezuela se había terminado de cubanizar. Los opositores podrían ser detenidos y condenados por cualquier razón o por ninguna razón. El éxodo venezolano, que ya llevaba varios años, se disparó, lo que obligó a que algunos países a comenzar a exigir visa a los venezolanos para limitar su ingreso, igual que hacen con los cubanos.

Mientras tanto, casi todas las aerolíneas dejaron de viajar a Venezuela porque la carencia de divisas les impedía cobrar, de la misma forma que la falta de dólares impedía a las empresas obtener insumos para producir, incluyendo aquellas que habían sido arbitrariamente expropiadas. La escasez de alimentos en Venezuela se hizo más crítica y todavía peor lo era la escasez de medicamentos. Venezuela estaba viviendo su “período especial en tiempos de paz” como lo hizo Cuba tras el desmembramiento de la Unión Soviética.

Se ha llegado al punto donde los venezolanos buscan ir a Colombia para comprar harina y otros alimentos básicos y desde luego las medicinas que han desaparecido en su país aunque muchas veces no les alcanza el dinero. La escasez es mayor que en Cuba y en ocasiones, aunque usted no lo crea, amigos cubanos les consiguen a los venezolanos en Cuba, algunos medicamentos que no consiguen en Venezuela. Si Ripley hubiera llegado a saber esto, le hubiera dado un infarto.

La censura se ha incrementado. Si la prensa escrita opositora era inexistente al igual que las cadenas que operaban en señal de televisión abierta, y se había cerrado el acceso a la CNN en la televisión por cable, ahora se ha cerrado el acceso a cadenas como Caracol y NTN24 que transmitían desde Colombia aunque todavía se pueden ver a través de la Internet. Pero el gobierno se está preparando para censurar la internet como sucede en Cuba. Al mismo tiempo, los precios del acceso a la Internet se han ido incrementando a niveles prohibitivos. Muchas emisoras de radio también han cerrado.

Los precios de la Televisión por Cable, que son precios internacionales que se miden en dólares, también se han ido incrementando por las devaluaciones del Bolívar y cada vez menos venezolanos pueden pagarla. Es cuestión de tiempo que el acceso a la televisión por cable también desaparezca. Esto quiere decir que, en poco tiempo, la única fuente de información de que dispondrán los venezolanos, serán las cadenas oficiales, como sucede en Cuba.

Se consuma la cubanización de Venezuela ante los ojos del mundo. Ya no hay protestas pues la gente tiene miedo y muchos opositores también y esto es lógico. No hay apoyo internacional, la OEA no logra el consenso para invocar la Carta Democrática que, por otra parte, no aportaría casi nada. El pueblo venezolano, al igual que el pueblo cubano se va quedando solo ante los ojos del mundo.

Se imponen sanciones económicas que ya se sabe que no funcionan, y hasta el mismo Papa busca el apoyo de Cuba para tratar de aislar a Maduro, lo que es una señal de ignorancia mayúscula. Yo podría intentar negociar con el diablo si fuera factible, pero el Papa haciéndolo por iniciativa propia es un absurdo descomunal, aparte de que Cuba tiene su propia agenda y no la va a modificar. ¿Cambiar a Maduro por Diosdado Cabello o por Tareck El Aissami sería una solución?

El totalitarismo se ha impuesto en Venezuela mientras el mundo calla y mira hacia otro lado. Ni las críticas ni las sanciones económicas van a lograr nada. Venezuela necesita un apoyo real. Necesita que alguien más fuerte que el gobierno chavista lo obligue a hacer un cambio y una transición supervisada. Pero esos que son fuertes no quieren usar su fuerza, porque lo ven mal. ¿Acaso ven bien todo lo que ha pasado y continúa pasando en Venezuela y por supuesto, también en Cuba?

El castrismo y los marxistas no temen usar su fuerza y la usan a diario sin importarles lo que nadie opine. Ellos van a los suyo y lo suyo es conservar el poder a toda costa, pero los países democráticos no lo entienden o no lo quieren entender.

En el mundo real hay una raya que una vez que se cruza, obliga a actuar de manera diferente para proteger la democracia y la libertad de los pueblos.

Venezuela y Cuba hace rato que cruzaron esa raya, mientras el mundo calla.


sábado, 15 de julio de 2017

POR QUÉ LAS SANCIONES ECONÓMICAS NO HAN FUNCIONADO CONTRA EL CASTRISMO.

El Embargo no ha funcionado para lograr el fin del castrismo
El primer embargo establecido por el gobierno norteamericano contra el gobierno de Cuba se impuso el 14 de marzo de 1958. En esa fecha gobernaba Fulgencio Batista y el gobierno del presidente Dwight Eisenhower, apoyando la revolución castrista y promoviendo la caída del dictador, decretó un embargo total a la venta de armas contra el gobierno cubano.
Esto, aparte del fuerte impacto desmoralizador para los militares cubanos, fue uno de los factores decisivos para que Fulgencio Batista abandonara el poder, huyera de Cuba y triunfara la revolución.
Cuando Fidel Castro tomó el poder en Cuba y comenzó a expropiar las empresas norteamericanas establecidas en Cuba, incluyendo las refinerías petroleras, sin que mediara ningún tipo de indemnización, el 19 de octubre de 1960 el gobierno de Eisenhower impuso un embargo a las exportaciones norteamericanas a Cuba, con la excepción de alimentos y medicinas.
El 7 de febrero de 1962, ya bajo la presidencia de John F. Kennedy, el embargo se amplió hasta incluir casi todas las exportaciones norteamericanas hacia la isla.
La noche del 22 de octubre de 1962, el presidente Kennedy dirigió un discurso a la nación, informando que se habían descubierto emplazamientos de misiles nucleares soviéticos en Cuba e informó que se había establecido un bloqueo naval total de Cuba, orientado a impedir que más armamento nuclear pudiera llegar a Cuba. Ningún otro producto que no fuera militar o nuclear estaba incluido. El mundo estuvo a punto de que estallara una guerra nuclear.
Comenzaron las negociaciones con los soviéticos, de las que Cuba estuvo totalmente al margen. Estados Unidos hizo varias propuestas secretas con el objetivo de solucionar la crisis sin llegar a una devastadora guerra nuclear, y el 28 de octubre, Nikita Jruschov anunció, a través de un mensaje difundido por Radio Moscú, su intención de desmantelar y remover los misiles nucleares que se habían instalado en Cuba, lo que comenzaron a hacer la tarde de ese mismo día.
Se había abortado la amenaza de una guerra nuclear, y ante los ojos del mundo, Kennedy había emergido como el triunfador pero los acuerdos secretos conocidos como los tratados Jruschov-Kennedy, obligaban a Estados Unidos a comprometerse a no invadir Cuba, ni permitir ninguna acción desde su territorio contra Cuba. También los norteamericanos se comprometieron a retirar los proyectiles Júpiter que tenían emplazados en Turquía.
El 29 de octubre Kennedy recibió una carta de Jruschov confirmando lo que había difundido Radio Moscú el día anterior, y la crisis de los misiles terminó. El Bloqueo naval norteamericano llegó a su fin y sólo quedó en vigor el embargo, al que en Cuba llaman "Bloqueo", una denominación que tiene un significado más agresivo.
En 1992, el embargo norteamericano se convirtió en Ley al aprobarse la llamada Ley Helms Burton que condiciona el levantamiento del embargo al restablecimiento de la Libertad y la Democracia en Cuba, pero no funcionó. Cuba siguió siendo comunista y la represión castrista continuó.
Cuba le ha echado la culpa de todas sus penurias económicas al embargo norteamericano y mucha gente lo cree así, pero esa es una falsedad. El embargo solamente ha afectado la posibilidad de que Cuba adquiera productos de Estados Unidos, pero siempre ha podido adquirir esos mismos productos de cualquier otro país.
Lo que ha limitado la posibilidad de Cuba para comprar productos es su carencia de dinero, y aunque el acceso a créditos norteamericanos está cerrado por el embargo, el acceso a créditos de otros países estaba abierto. Pero el problema era que Cuba no pagaba y cuando uno no paga lo que le prestan, le suspenden el crédito.
Los soviéticos subsidiaron la improductiva economía castrista desde 1963 hasta el desmembramiento de la Unión Soviética en 1991. Cuando eso sucedió, Cuba dejó de recibir petróleo ruso y el subsidio prácticamente desapareció. Cuba se quedó sin recursos para poder comprar en el extranjero los productos que necesitaba, y se estableció el llamado “Período especial en tiempos de paz”. Había apagones eléctricos y escasez de casi todo. Los pobres cubanos se volvieron mucho más pobres.
Sin embargo, las fuerzas represivas cubanas pudieron evitar que el descontento de la población se transformara en una rebelión y los cubanos tuvieron que aceptar vivir en condiciones de extrema pobreza. Cuba tuvo que realizar cambios en sus políticas para sobrellevar la crisis. El país se abrió a inversiones extranjeras que normalmente provenían de capitales especulativos. Así mismo, se promovió nuevamente el turismo como fuente de divisas.
Paulatinamente la situación mejoró un poco hasta que en 1998, cuando Hugo Chávez gana las elecciones y se convierte en presidente de Venezuela, ese país asume el papel de mecenas a través de intercambios comerciales preferenciales que incluían el envío de 100,000 barriles de petróleo diarios, a precios subsidiados.
Cuba utilizaba parte del petróleo, y el resto lo revendía a otros países al precio del mercado, obteniendo divisas que le permitían volver a adquirir productos del extranjero con lo que la escasez disminuyó notablemente en Cuba.
Hoy, la crisis venezolana ha provocado que Venezuela disminuya la cantidad de petróleo que envía a Cuba, y la caída en los precios internacionales del crudo hace que Cuba reciba menos divisas por el petróleo que vende. Si el gobierno de Nicolás Maduro llegara a caer, Cuba se hundiría nuevamente en una crisis económica de proporciones descomunales.
Pero difícilmente la situación económica provocará el fin del castrismo.
En primer lugar, el embargo siempre fue unilateral y no multilateral. Cuando se aplicaron medidas a Sudáfrica para forzar el fin del apartheid fueron aplicadas por casi todo el mundo libre. Sudáfrica no sólo fue aislada económicamente, sino que se le prohibió participar en todo evento internacional de cualquier tipo. Hasta se prohibió que equipos sudafricanos compitieran en eventos deportivos como las Olimpíadas y el mundial de fútbol.
El aislamiento total forzó al gobierno sudafricano a desmantelar las políticas segregacionistas y así emergió una Sudáfrica integrada.
En Cuba nunca ha existido la voluntad de actuar de manera multilateral y por eso el embargo no ha funcionado. Ha sido más permeable que un colador.
Y la propia Ley Helms Burton, no ha sido nunca aplicada en su totalidad. El Título III de la misma, que permite a cualquier estadounidense, incluyendo a los cubanos nacionalizados, demandar en los tribunales a quienes se estén beneficiando de las propiedades expropiadas, nunca ha sido aplicada y sistemáticamente su entrada en vigor ha sido pospuesta por los presidentes Clinton, Bush, Obama y ahora Donald Trump.
Y cuando la ONU manda a Cuba a un experto para analizar la situación de los derechos humanos en Cuba, hace el ridículo como la relatora Virginia Dandan quien negó la existencia de una oposición politica en Cuba. No sé si sea ceguera, ineptitud o complicidad.
Pero sin duda, no existe voluntad multilateral de actuar contra el castrismo. Por eso ninguna medida económica funcionará para presionar un cambio en Cuba hacia la libertad y hacia la democracia.

¿Será posible cambiar esto?

lunes, 1 de mayo de 2017

Entiendan que el culpable de todos los problemas de Cuba es el sistema castrista.

Titular de una edición extra del periódico "Revolución"
En Cuba hay problemas en todas las áreas, y no se resuelven porque desde arriba, el que manda, toma decisiones en base a las ideas y a premisas que no sólo no representan la solución ningún problema, sino que los empeoran y hacen más difícil su solución.

La primera prioridad del castrismo, ha sido y es conservar el poder. Para eso se escribió la constitución, para eso se han hecho las leyes y para eso se han establecido políticas. Nada que se piense que puede poner en riesgo su poder, puede ser tomado en cuenta como solución.

Por eso no se hacen cambios importantes y, de hecho, Cuba sigue congelada a pesar que el deshielo lleva ya casi 30 meses. Por eso no se avanza y por eso, cada día que pasa, el pueblo está más descontento con el gobierno, aunque no pueda expresarlo libremente. Al pueblo le molesta que el gobierno no le dé solución a sus problemas.

El gobierno cubano lleva 58 años diciendo que está construyendo eso que el castrismo llama incorrectamente “el socialismo”. Y no lo acaba de construir y según la propaganda oficial, la culpa es de todos menos del propio gobierno.

Le echan la culpa a los norteamericanos y su presión hacia Cuba, a los imperialistas que buscan solo su beneficio, al casi inexistente embargo al que erróneamente llaman “bloqueo”. En fin, la culpa la tiene el Totí. El gobierno no es culpable de nada, sino la víctima. Llevamos 58 años con ese cuento, y lo peor es que muchas personas creen que eso es verdad.

Y no solo lo creen personas que apoyan al gobierno, hay muchas personas que están en contra, y también lo creen. Y eso no solo lo creen personas que están en Cuba, hay muchos cubanos que viven fuera de Cuba y que también creen que eso es verdad. Pero eso es una falacia, una mentira que ha sido repetida tantas veces que muchos creen que es verdad.

Que entiendan todos los que creen eso, tanto en Cuba como fuera de Cuba, que el único culpable de todas las fallas, las carencias, la pobreza y el bajo nivel de vida del pueblo cubano y por supuesto de la falta de libertad y las violaciones a los Derechos Humanos es el gobierno castrista, que no toma las medidas que debe tomar por miedo a perder el poder.

Para el castrismo, lo más importante es conservar el poder, aunque no se resuelvan los problemas. Y pasa con el castrismo en Cuba y pasa con el chavismo en Venezuela. El gobierno prefiere conservar el poder y usar la represión contra los que protestan y quieren un cambio. La represión es lo único que les funciona bien.

La falta de producción no es culpa de que los dueños de fábricas no quieran producir sino de que no tienen acceso a las materias primas necesarias. Expropiar las fábricas nunca fue una solución al problema, sino una medida absurda del gobierno para echarle la culpa a los industriales. Tan lógico, como que los industriales viven de las ganancias que generan al vender lo que producen, y si no producen se hacen daño a sí mismos.

La falta de materias primas no es culpa de los norteamericanos ni de ningún embargo. En Venezuela no hay embargo y hay una gigantesca escasez de materias primas. La falta de materias primas se debe a que el gobierno, que controla el sistema bancario, no proporciona las divisas necesarias para comprarlas y pagarle a los proveedores.

Para las materias primas nacionales el problema es similar. Faltan insumos que se importan, y la solución no es tampoco expropiar a esas empresas sino darles acceso a la compra de insumos.

Pero el problema es que no hay divisas para comprar materias primas, y no hay divisas porque no se tiene una economía autosustentable, sino una economía que vive a base de subsidios, o sea que opera con déficit, y cuando falta un tercero que nos ayude dándonos los dólares que nos faltan para eliminar el déficit, se cae en una crisis.

Por eso hubo crisis en Cuba cuando se acabaron los generosos subsidios de la desaparecida Unión Soviética, y surge una nueva crisis cuando se acaban los generosos subsidios que nos daba Venezuela. La revolución ha vivido de la caridad de otros países porque nunca ha sido capaz de producir lo necesario para no estar en déficit, y eso, a pesar de los sueldos miserables que ganan los cubanos.

Y en Venezuela, la falta de planeación y de una buena administración, provocó que, al caer el precio del petróleo, el país se quedó sin recursos para nada. Pero tampoco se le puede echar la culpa al precio del petróleo y la prueba está en que ningún otro de los países exportadores de petróleo, cayó en una crisis como la venezolana.

El problema está en la ineficiencia y mala administración del castrismo y del chavismo. No le echen la culpa al Totí. Miren a Raúl Castro y a Nicolás Maduro. Su solución ha sido limitar las empresas privadas y aumentar la represión, pero eso en vez de resolver nada, solo ha aumentado el problema.

Y sobre el embargo norteamericano a Cuba, siempre ha sido poco más que un mito que Cuba ha usado para justificar su fracaso. A pesar del embargo, Cuba podía comprar muchísimas cosas en Estados Unidos y de hecho Estados Unidos ha sido uno de los principales proveedores de Cuba.

Pero Estados Unidos no es el único proveedor de esas materias primas y bienes de consumo. Cuba siempre pudo comprar en México, en Colombia, en Argentina, en Brasil, en España, en Francia, en Alemania, en Japón, en Corea, etc. En pocas palabras, en cualquier lugar del mundo. El problema era que no tenía dinero y no le daban crédito porque no pagaba sus deudas y su capacidad de compra era limitada.

Por eso en los hoteles y en las tiendas para extranjeros nunca faltó nada y solo era el pueblo cubano el que sufría carencias, escasez de bienes y bajo nivel de vida. Cubrir las necesidades del pueblo nunca fue una prioridad para el castrismo, como tampoco lo ha sido para el chavismo.

Espero que aquellos que, al leer mi artículo de ayer, hayan sugerido que yo desconocía el impacto del embargo en Cuba, ahora les quede bien claro.


A pesar del embargo y de todo lo que quieran, la culpa nunca fue del Totí sino del ineficiente sistema castrista y su ambición de poder.