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sábado, 29 de julio de 2017

SE ACERCA UN “MOMENTO DE LA VERDAD” PARA VENEZUELA Y PARA EL MUNDO LIBRE.

El Gobierno de Maduro reprime al pueblo que protesta contra la dictadura.
Por varias semanas se ha visto y lo hemos comentado hasta la saciedad: Ahí viene el Tigre, ahí viene el Tigre. Pues todo tiempo se cumple y este fin de semana llega el Tigre. Para Venezuela y para el Mundo Libre, es uno de los llamados “momentos de la verdad”.
La oposición venezolana, tras 4 meses de protestas continuas que, a pesar de ser vistas con buenos ojos por muchos países y a pesar de las presiones que los mismos han ejercido, no han logrado doblar a Nicolás Maduro y establecer un diálogo que lleve a un gobierno de transición. Maduro acepta el diálogo, siempre y cuando se haga lo que él quiere y así es imposible negociar.
La oposición ha logrado que muchos chavistas dejen de apoyar a Maduro, pero él mantiene el control pues supuestamente cuenta con el apoyo de los altos jefes militares, aunque muchos de los militares no son chavistas o siendo chavistas están en contra de las acciones de Maduro y su Asamblea Constituyente.
Pero el Gobierno de Maduro, a pesar del cisma que sin duda existe en el chavismo y de haber perdido el apoyo de muchos de ellos, no está dispuesto a ceder e insiste en instalar la Asamblea Constituyente que redactará una nueva constitución diseñada para perpetuar en el poder a Nicolás Maduro y a los chavistas que todavía lo apoyan.
Maduro no es un tipo inteligente, sino bruto y terco, inculto e ignorante, que está siendo asesorado por los cubanos para la transición en Venezuela. Pero no es una transición de una dictadura a la democracia, sino la transición de una dictadura a una dictadura totalitaria. El objetivo de Maduro es una Venezuela totalitaria, similar a la Cuba totalitaria, en la que el gobierno controle todo y los venezolanos se vean impotentes para actuar.
Desde luego van a pasar varias cosas. La primera será la detención de miles de personas. Venezuela se va a llenar de presos políticos. Varios alcaldes opositores ya están presos por no haber impedido las protestas. Maduro anunció que iba a detener uno a uno a los funcionarios que nombró la Asamblea Nacional, después de la consulta popular, para ocupar puestos en el Tribunal Supremo de Justicia y en el Consejo Nacional Electoral. Ya ha detenido a varios y sigue adelante.
También el gobierno, pasando sobre el derecho democrático que todo pueblo tiene para protestar pacíficamente, ha prohibido que se realicen manifestaciones durante este fin de semana en que la oposición ha anunciado la “Toma de Caracas” y ha advertido que se impondrán fuertes penas de cárcel para los que contravengan la prohibición, pero la mesa de la unidad ha anunciado que seguirá adelante con sus planes.
Esto permite suponer que durante el fin de semana se realizarán cientos y hasta miles de detenciones de personas que pueden ser sentenciadas a penas que oscilan entre 5 y 15 años de prisión y esto a criterio del gobierno y como son personas que en derecho no han cometido ningún delito, todos serán presos políticos.
Y seguirá el turno a los miembros de la Asamblea Nacional que ha sido declarada en desacato y que ya ha recibido amenazas por parte de Nicolás Maduro. Una orden bastará para detener a 112 asambleístas y convertirlos en presos políticos. Y de paso, seguirán los dirigentes de la oposición representada por la mesa de Unidad democrática. Seguramente serán acusados de incitación a la violencia, el mismo “delito” por el que Leopoldo López fue detenido y sentenciado.
Desde luego, para realizar todas estas detenciones, el gobierno de Maduro tendrá que usar la fuerza y esto implicará que muchos civiles venezolanos resulten heridos o muertos en una guerra civil en la que el gobierno venezolano, apoyado por apenas un 15 a 20% de la población, pero bien equipado militarmente con todo tipo de armamento ligero y pesado, aplastará a la oposición que es apoyada por el 80 o el 85% del pueblo, pero que no tiene armamento. Será el típico caso de piedras contra balas, y en estos casos, siempre ganan las balas.
La comunidad internacional en general, y en particular la mayoría de los países de la Comunidad Europea, la mayoría de los países miembros de la Organización de Estados Americanos y los organismos internacionales de protección a los derechos humanos han criticado al régimen de Maduro, le han pedido que cancele la Asamblea Constituyente y que se realicen elecciones en las que el pueblo, con su voto, pueda resolver pacíficamente la crisis.
Estados Unidos ha impuesto sanciones económicas dirigidas puntualmente hacia los dirigentes chavistas-castristas que apoyan a Maduro y a su Asamblea Constituyente. México y Colombia las han apoyado. Mariano Rajoy ha alzado su voz. El mismo Papa Francisco se ha solidarizado con los obispos venezolanos que se oponen a Maduro y a su Asamblea Constituyente.
Pero Maduro no escucha o no quiere escuchar y con la terquedad de una mula, sigue adelante con sus planes. Se está enfrentando a los países más poderosos del mundo y ha insultado a los gobiernos de muchos de esos países. No se siente presionado y no tiene miedo.
Y no tiene miedo, porque sabe que las sanciones económicas y las críticas no le afectan. Él sabe que Venezuela no puede enfrentarse militarmente a esos países porque sería aplastada, pero sabe que esos países, incluyendo a Estados Unidos, hasta el momento no han planeado ningún tipo de acción militar en apoyo al pueblo venezolano.
La lógica es simple: ¿Qué importa enfrentarse a la potencia militar número uno del mundo, si esa potencia no piensa usar su fuerza? No usarla, equivale a no tenerla. Por eso, este fin de semana es un momento de la verdad para Estados Unidos, para los demás países del mundo libre y para Venezuela.
Solo un cisma en los militares venezolanos, podría representar una amenaza para Maduro. Los militares tienen armas de todo tipo. Tienen fuerza, pero si eso se diera sería el catalizador de la guerra civil con resultados impredecibles. Eso no se puede medir ni predecir. Si los militares se ponen del lado del pueblo y se enfrentan a la policía y a los colectivos chavistas podría darse una situación similar a la que se dió en Rumania. Pero esto es pura teoría. Nadie sabe a ciencia cierta lo que pasará.
Mientras tanto el éxodo venezolano se dispara. Los venezolanos emigran a todo país que los reciba. Hay cientos de miles en Estados Unidos y en Colombia, y decenas de miles en Perú y en España y muchos más en otros países. Salen de Venezuela, por la inseguridad, por la escasez de alimentos y medicinas, porque no se ve un futuro, por miedo a la guerra civil y por pánico a la cubanización final de Venezuela.
Venezuela está muriendo. La están matando, y el mundo libre debe pasar de la acción a los hechos. Las palabras no resuelven nada. Hay que ayudar al pueblo venezolano a reencontrarse con la libertad y con la democracia.
Se acerca uno de los llamados “momentos de la verdad” en los se define la congruencia entre lo que se dice y lo que se hace, donde se demuestra de qué madera está hecho el mundo libre. Ya los venezolanos hicieron su parte. Ahora es indispensable que el mundo libre los apoye.
Ayuden a Venezuela. Lo necesita y lo merece.


lunes, 10 de julio de 2017

VENEZUELA CADA DÍA ESTÁ MÁS POLARIZADA. ¿QUE SUCEDERÁ?

La oposición popular al régimen de Nicolás Maduro crece día a día.
Una vez alguien me comentó en broma lo difícil que es predecir lo que va a suceder. Como ejemplo definieron lo que hacen los economistas y creo esa definición se aplicaría también a los analistas políticos. Ambos, se pasan la mitad de su vida prediciendo lo que va a suceder, y la otra mitad explicando porqué no pasó. La realidad la marcan los hechos.

Es un hecho que más del 85% de los venezolanos se oponen a la dictadura de Nicolás Maduro, no quieren que se haga una nueva constitución, desean que se respete a la Asamblea Nacional que fue democráticamente electa, esperan que se celebren las elecciones que correspondan y que la crisis actual se resuelva pacíficamente y cuanto antes.

Es un hecho que casi la totalidad de los venezolanos están hastiados de que un país rico se haya convertido en un país donde todo escasea. Falta todo. Desde la harina para hacer Arepas hasta los medicamentos, sea el acetaminofén o el ibuprofeno hasta las medicinas para controlar la presión, o para tratar condiciones y enfermedades graves. Mucha gente muere por falta de medicinas.

Es un hecho que los ingresos del gobierno venezolano han caído en parte por el derrumbe de la producción petrolera y en parte por el desplome de los precios del crudo y es un hecho de que, a pesar de ello, Maduro ha continuado subsidiando al gobierno de Cuba, enviandole petróleo gratis a cambio de asesores castristas que ayudan a reprimir a la población que lleva ya más de100 días protestando en las calles venezolanas.

Es un hecho que, en esos 100 días de protesta popular, los colectivos chavistas han disparado contra los manifestantes y han causado decenas de muertos aparte de haber allanado el Palacio Legislativo, causado destrozos y lesionado a varios legisladores. Los colectivos son grupos paramilitares fieles a Maduro y que operan con total impunidad.

Es un hecho que, de manera inesperada, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), decidió excarcelar a Leopoldo López, quien cumple una injusta sentencia y le otorgó prisión domiciliaria y es un hecho que Lilian Tintori, la valiente esposa de Leopoldo y símbolo de la lucha venezolana por su libertad, le dió las gracias a Jorge Rodríguez y a Delcy Rodríguez por llevar a Leopoldo López a su casa.

Delcy Rodríguez es ex-canciller de Venezuela, y el 21 de junio dejó su cargo para integrarse a la Asamblea Constituyente de Maduro, y Jorge Rodríguez es alcalde del municipio Libertador de Caracas. Ambos son connotados Chavistas. Lilian Tintori conversó con ellos cuando le “entregaban” a su esposo, les dio las gracias y los invitó a trabajar juntos para terminar con la crisis que vive Venezuela.

Es un hecho de que Maduro, después de llevar años despotricando contra Leopoldo López, declaró que él no es el responsable de que Leopoldo haya sido condenado y le achaca esa responsabilidad a la fiscal general de Venezuela Luisa Ortega Díaz quien fue quien produjo la acusación y las “pruebas” que condujeron a la condena de López. Aparte, Maduro declara estar de acuerdo con que López haya sido conducido a su casa.

La fiscal Ortega Díaz, a pesar de continuar por ahora en su cargo, lleva semanas de enfrentamiento contra el gobierno de Nicolás Maduro, acusándolo de haberse convertido en una dictadura y exigiendo que se cancele el proyecto de realizar una asamblea constituyente. La fiscal Ortega aplaudió la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de excarcelar a Leopoldo López, indicando que esa acción no legitimaba al Tribunal, indicando que el mismo es ilegal. Ortega ha exigido que se le devuelvan oficialmente sus facultades a la Asamblea Nacional y que se celebren elecciones en Venezuela.

Varios Chavistas, incluyendo algunos miembros de la Asamblea Nacional y algunos miembros del Tribunal Supremo de Justicia, han declarado abiertamente su oposición a la Asamblea Constituyente convocada por Nicolás Maduro, y han manifestado su apoyo al referendo convocado por la Asamblea Nacional. Algunos hasta han sugerido algunas modificaciones a las preguntas del mismo. El referendo se debe realizar el próximo domingo 16 de Julio.

Mientras tanto, Maduro ha declarado que la Asamblea Nacional no puede imponer un Referendo “Ilegal" al margen del Consejo Nacional Electoral (CNE). El consejo no ha participado en la organización de la consulta que ha sido organizada en su totalidad por la Asamblea Nacional a la que el Tribunal Supremo ha despojado de sus facultades. Incluso ha establecido centros de votación en ciudades donde el chavismo no tiene consulados, como en Miami.

Pero Maduro ha declarado que, sin la participación del Consejo Nacional Electoral, no se cumple con los requisitos y mecanismos constitucionales y por lo tanto, los resultados del mismo no serían vinculantes.

Aparte de lamentable, lo que está sucediendo en Venezuela es inaudito. Cada día que pasa aumenta más la polarización. Cada día que pasa, el chavismo se divide más y mientras un sector se opone a las acciones de Maduro, otros las apoyan. Y los fieles a Maduro están en contra de la oposición democrática venezolana. La polarización en Venezuela ha llegado al máximo.

Me atrevo a asegurar que, a pesar de que la oposición está intentando mantener su lucha en un entorno pacífico, el grupo fiel a Maduro, que cuenta con los paramilitares o colectivos, está en plan de represión y lucha, y no dudará en atacar a la oposición pacífica y al pueblo. Y no tengo la menor duda de que si el pueblo es atacado se va a defender y esto podría conducir a una guerra civil que sólo el ejército podría impedir o detener.

Los militares, necesariamente están sujetos también al cisma que vive el chavismo. Algunos líderes militares apoyan a Maduro, mientras que otros se le enfrentarían. Por donde quiera que se mire, el futuro cercano es peligroso. Venezuela se encuentra al borde de una guerra civil y de una masacre.  La violencia toca a la puerta.

Y la única forma de detener la masacre sería una acción internacional, pero ese tipo de intervenciones, se requieren aprobaciones y tiempo para prepararlas. No se organiza en cinco minutos. Lo mejor para todos sería evitarla a toda costa. Yo no deseo para Venezuela un panorama de guerra y muerte.

Desde luego, muchas otras cosas podrían suceder. El abanico de opciones incluye que la presión internacional obligue a Nicolás Maduro a ceder, y la excarcelación de Leopoldo López podría ser ejemplo de ello. Entonces Maduro podría cancelar la Asamblea Constituyente y verse obligado a celebrar elecciones supervisadas internacionalmente.

Otra opción sería que los propios militares impidan la masacre y organicen un golpe de estado contra el autogolpe de Maduro, pero ¿Lo harían? Y si lo hicieran, ¿la presión internacional los llevaría necesariamente a la organización de elecciones libres? 

De una forma o de otra, el régimen de Nicolás Maduro parece acercarse a su fin. Y si el chavismo cae en Venezuela y Cuba deja de recibir los subsidios venezolanos, estaría expuesta a una crisis de dimensiones incalculables.


Y como dice el refrán: Cuando veas las barbas de tu vecino arder, pon las tuyas en remojo.